
Andrea Ortiz, terapeuta Gestalt y profesora de yoga
Creamos juntas un espacio seguro y libre de juicio
Estas dos disciplinas han transformado mi vida de manera profunda. El yoga me ha enseñado a conectar con mi cuerpo de una forma amorosa y saludable, al mismo tiempo que me ha permitido disciplinar y fortalecer mi mente. Creo firmemente que el conocimiento no ocupa lugar, por lo que dedico gran parte de mi tiempo a aprender, formarme y seguir evolucionando, tanto personal como profesionalmente.
Estudié filosofía y, aunque por temas burocráticos no continué con la carrera de psicología en su momento, me formé como terapeuta Gestalt, descubriendo en esta disciplina una de mis grandes pasiones. Acompañar a personas en sus procesos vitales, entenderlas y explorar mundos diferentes al mío es algo que me llena profundamente. Hoy, vuelvo a estudiar psicología en la universidad, mientras que, como profesora de yoga, sigo siendo una eterna alumna, creciendo a través de la práctica, donde mis maestros y maestras juegan un papel clave en mi evolución.
Tengo una profunda fe en el potencial humano. Desde mis estudios universitarios, me identifiqué con el enfoque humanista, y la Terapia Gestalt encaja perfectamente con mi forma de ver el mundo. Acompañarte en tu proceso desde esta perspectiva es para mí un honor, y lo hago con gran respeto y compromiso.
Como terapeuta Gestalt y profesora de yoga, creo en el potencial de cada persona para crecer y transformar su vida. Mi experiencia me ha enseñado a ver al ser humano como un todo, una unidad que es mucho más que la suma de sus partes.